
Optimización de la apertura y cierre del establecimiento, garantizando su operatividad diaria.
Control de la caja registradora, manejando eficientemente las transacciones de clientes.
Supervisión de los niveles de stock, asegurando la disponibilidad continua de productos.
Elaboración y diseño de la carta del menú, considerando la variedad y presentación de platos.
Supervisión y coordinación del personal en turno, asegurando un servicio de calidad.
Realización de pagos a proveedores, asegurando la continuidad del suministro de productos.